Crónica de un desastre en un BIC de Cabeza la Vaca. La Plaza de Toros recupera la normalidad tras el apuntalamiento y retirada de escombros
Enero de 2026 quedará marcado como un mes especialmente adverso tanto en España como en otros puntos del mundo. En el caso de Cabeza la Vaca, la preocupación se centró en uno de sus símbolos más representativos: la plaza de toros, declarada Bien de Interés Cultural (BIC), que sufrió un importante deterioro tras el colapso parcial de su estructura. El desplome se produjo en un contexto meteorológico complicado, caracterizado por la sucesión de intensas borrascas de gran impacto. La fuerza del temporal, unida al desgaste acumulado por el paso del tiempo y a las técnicas constructivas propias de la época en que fue levantada, terminó por afectar gravemente a la estabilidad del inmueble. Afortunadamente, no hubo que lamentar daños personales. No obstante, el incidente puso en evidencia la vulnerabilidad de un edificio que durante décadas ha formado parte esencial del paisaje y de la identidad del municipio. Como medida preventiva, los técnicos municipales acordonaron el entorno par...