En Cabeza la Vaca muchos de estos apellidos son de uso frecuente. La huella de este pueblo celta persiste en la comunidad, tanto en tradiciones como en la arqueología, como en el lenguaje y topónimos. Los pueblos del Norte llegaron a la Península y poblaron el Norte de la misma cuando en España solamente estaban sus pobladores naturales: los iberos. Se mezclan celtas e íberos, cuyo contingente más importante está al sur peninsular y de esta mezcla nacen los celtíberos. Celtas e íberos están presente en la población gallega hoy día, unos altos y rubios, otros no tanto y morenos. En Cabeza la Vaca y en Extremadura en general, pasa igual, unos individuos tiene piel clara, cabello y ojos claros; y otros son morenos de pelo oscuro. Otros individuos muestran la mezcla de ambos pueblos y comparten caracteres iberos con los celtas, personas morenas pueden tener los ojos azules. Cuando Roma invade la Península los celtas ocupaban gran parte del NO, especialmente presentes en Galicia y el...
Enero de 2026 quedará marcado como un mes especialmente adverso tanto en España como en otros puntos del mundo. En el caso de Cabeza la Vaca, la preocupación se centró en uno de sus símbolos más representativos: la plaza de toros, declarada Bien de Interés Cultural (BIC), que sufrió un importante deterioro tras el colapso parcial de su estructura. El desplome se produjo en un contexto meteorológico complicado, caracterizado por la sucesión de intensas borrascas de gran impacto. La fuerza del temporal, unida al desgaste acumulado por el paso del tiempo y a las técnicas constructivas propias de la época en que fue levantada, terminó por afectar gravemente a la estabilidad del inmueble. Afortunadamente, no hubo que lamentar daños personales. No obstante, el incidente puso en evidencia la vulnerabilidad de un edificio que durante décadas ha formado parte esencial del paisaje y de la identidad del municipio. Como medida preventiva, los técnicos municipales acordonaron el entorno par...
Desde los monasterios benedictinos de la Edad Media hasta los laicos de hoy, la Liturgia de las Horas —organizada por San Benito— ha marcado durante siglos el ritmo de oración de la Iglesia, convirtiendo el paso del tiempo en un constante diálogo con Dios. La Liturgia de las Horas u Oficio Divino , es una manifestación de la oración incesante de la Iglesia, eco cotidiano de la fe, que eleva a Dios lo mejor de su espíritu en alabanza y súplica. La estructura del día cristiano se apoya en estas horas santas, donde la voz individual y la comunión espiritual se entretejen en un ritmo regular y armónico. Esta costumbre de dividir el día en momentos dedicados a la oración halla sus raíces en la tradición hebrea, en aquellos intervalos fijos donde se rezaba al despuntar la mañana, al mediodía y al caer la tarde. Jesús, como buen hijo de Israel, participó de esta costumbre, que los primeros cristianos adoptaron y adaptaron con fervor, moldeando el Oficio a medida que la I...