En Cabeza la Vaca muchos de estos apellidos son de uso frecuente. La huella de este pueblo celta persiste en la comunidad, tanto en tradiciones como en la arqueología, como en el lenguaje y topónimos. Los pueblos del Norte llegaron a la Península y poblaron el Norte de la misma cuando en España solamente estaban sus pobladores naturales: los iberos. Se mezclan celtas e íberos, cuyo contingente más importante está al sur peninsular y de esta mezcla nacen los celtíberos. Celtas e íberos están presente en la población gallega hoy día, unos altos y rubios, otros no tanto y morenos. En Cabeza la Vaca y en Extremadura en general, pasa igual, unos individuos tiene piel clara, cabello y ojos claros; y otros son morenos de pelo oscuro. Otros individuos muestran la mezcla de ambos pueblos y comparten caracteres iberos con los celtas, personas morenas pueden tener los ojos azules. Cuando Roma invade la Península los celtas ocupaban gran parte del NO, especialmente presentes en Galicia y el...
La diosa Astarté es representada en un bocado de caballo, siglo VII a.C., sosteniendo dos sistros mientras se encuentra flanqueada por dos aves de alas extendidas. Astarté es la diosa dinástica del mundo ibérico. A lo largo de las excavaciones en santuarios ibéricos, ha salido a la luz una deidad femenina, de profundo arraigo y de estrecha relación con los monarcas de la antigua Iberia. Esta diosa, que inicialmente se documenta en el ibérico y en el ámbito tartésico, se alza como protectora de la institución monárquica, velando por el rey, su linaje y la ciudad en la que gobernaban. No solo amparaba a la familia real, sino que ejercía también una influencia fecundante que abarcaba desde la fertilidad humana hasta los campos y los animales. Como tal, su culto sobrepasaba el palacio y se extendía por el pueblo llano, ya que su poder sostenía la continuidad de la vida misma. Esta veneración de la diosa abarcó el Sur y parte del meridión peninsular, allá donde se encuentr...
Enero de 2026 quedará marcado como un mes especialmente adverso tanto en España como en otros puntos del mundo. En el caso de Cabeza la Vaca, la preocupación se centró en uno de sus símbolos más representativos: la plaza de toros, declarada Bien de Interés Cultural (BIC), que sufrió un importante deterioro tras el colapso parcial de su estructura. El desplome se produjo en un contexto meteorológico complicado, caracterizado por la sucesión de intensas borrascas de gran impacto. La fuerza del temporal, unida al desgaste acumulado por el paso del tiempo y a las técnicas constructivas propias de la época en que fue levantada, terminó por afectar gravemente a la estabilidad del inmueble. Afortunadamente, no hubo que lamentar daños personales. No obstante, el incidente puso en evidencia la vulnerabilidad de un edificio que durante décadas ha formado parte esencial del paisaje y de la identidad del municipio. Como medida preventiva, los técnicos municipales acordonaron el entorno par...